La primera meta de nuestra compañía es el
desarrollo de Fermentos Lácteos para la industria láctea. Los
científicos de Lactina Ltd. han ejecutado programas a gran escala
para aislar únicamente las bacterias de ácidos lácticos de sus
fuentes naturales y de forma ecológica...
Los rasgos biológicos y saludables de yogur Búlgaro
El yogur Búlgaro es un producto de leche fermentada de fama mundial único. Desde la antigüedad ha sido considerado una comida que sostiene la salud humana y longevidad de vida.
El Prof. Iliya Mechnikov quien primero investigó las cualidades biológicas de yogur búlgaro postuló que el proceso de decaimiento de proteinas causado por las bacterias en el intestino, lleva a la formación de amínos biogénicos que son dañinos para la salud humana. Machnikov concluyó que la influencia de bacterias enfermas podría ser suprimidas por la colonización del sistema gastrointestinal humano con bacterias que producen el ácido láctico. Esta hipótesis despertó el interés científico mundial para una extensa investigación sobre las calidades de yogur búlgaro.
En la actualidad, casi 100 años después de la aparición de la hipótesis de Mechnikov y el descubrimiento del Dr. Stamen Grigoroff, nosotros estamos dando testimonio del proceso de revelación científica del valor biológico de yogur búlgaro. La aplicación bioquímica molecular contemporánea y los acercamientos respecto al genóma han revolucionado el entendiendo de la naturaleza biológica de estos fermentos en productos lácteos.
El yogur búlgaro se caracteriza por contener un número alto de bacterias vivas del beneficioso ácido láctico, su cantidad varía entre 400x106 y 1x109 por gramo de yogur. Estas bacterias causan cambios profundos en el contenido de la leche y sintetizan substancias que influyen positivamente en el organismo humano
Después de la ingestión, el yogur entra en el estomago donde los microorganismos se exponen a la influencia de acentuación del ácido clorhídrico y pepsinas del jugo gástrico. Las altas proteinas de la leche actúan como un escudo que protegen a los microorganismos del yogur del impacto del ácido clorhídrico. Además, el L. bulgaricus y el S. thermophilus son resistentes a los ácidos y consecuentemente una significante porción de bacterias pasan a las más bajas divisiones del tracto gastrointestinal. La captación de cantidades grandes de bacterias del beneficioso ácido lácticos tiene una fuerte influencia en el microflora intestinal. Muchos de los microorganismos patogénico en el intestino no puede adherirse y por consiguiente se excreta del organismo humano. Adicionalmente, el consumo de yogur búlgaro cambia el ambiente en el intestino en cierto modo que suprime el desarrollo de microorganismos patogénico y estimula la sintesis de mucosa que refuerza la resistencia física el intestino.
El yogur búlgaro también estimula el sistema inmunológico del cuerpo humano entero. Conlleva a aumentar la cantidad de linfocitos citoquinos, celulas asesinas, y refuerza la sintesis gamma-interferon que bloquea la multiplicación de virus.
Despues de que 5-6 horas de estar en el intestino delgado, el yogur entra al intestino grueso. El colon es el bioreactor de cuerpo humano y su microflora consiste en mas de 500 especies microbianas. Estudios dirigidos en Francia demostraron que los consumidores de yogur estan menos propensos al peligro del cáncer del colon. Las substancias con actividad anticancerígenas son biosintetizadas por las bacterias del yogur en el curso de la fermentación del ácido lácticas.
El yogur Búlgaro es fuente irreemplazable de calcio biológicamente accesible para el organismo humano. Se estima que que el yogur entrega el 75% del calcio necesitado diariamente por la población de Europa Occidental y America del Norte. El calcio contenido en el yogur enlaza los ácidos de la bilis y previene la irritación de la membrana mucosa. El bajo pH de la leche ioniza el calcio. Los iones de Ca2+ se ligan a una proteína de leche especifica -el calmodulin- y este tipo de calcio es absorbido por el intestino. Es más, el calcio en el yogur búlgaro protege el organismo humano de las enfermedades intestinales. Junto con la acción especifica del L. bulgaricus y el S. thermophilus la concentración alta de calcio en el yogur promueve el establecimiento de un ambiente intestinal que inhibe los microorganismos patogénico's.
El yogur búlgaro contiene grandes cantidades de células viva y metabólicamente las celulas activas del L. bulgaricus y del S. thermophilus.
Estas bacterias ácidas lácticas degradan 30% de la lactosa aproximadamente durante la fermentación que facilita la asimilación de lactosa. Además, la lactosa facilita la absorción de calcio en el intestino. Los experimentos indican que el yogur búlgaro es el remedio más eficáz para la deficiencia de digestión de lactosa que el fermento que contengan cultivos del Bifidobacteriae y el L. acidophilus. Hay una correlación firme entre la cantidad de calcio biológicamente accesible que ingresa en la comida y la tensión arterial. Por consiguiente el consumo de yogur búlgaro también se recomienda para las personas que sufran de tensión arterial alta.
El yogur búlgaro es útil para sanar la diarrea. La combinación del bajo pH producido por la microflora del yogur búlgaro con la biosíntesis microbiana hecha por los compuestos antibióticos del yogur son un tratamiento eficaz para la diarrea y la diarrea causada por la intolerancia a la lactosa. Por consiguiente la Organización de Salud Mundial recomienda en caso de diarrea que se reemplace la leche fresca por el yogur.
Además de sus calidades biológicas notables el yogur búlgaro posee un alto valor nutritivo. El ácido láctico mejora el movimiento peristáltico del duodeno, instestino delgado y grueso. El yogur búlgaro es más fácil de digerir comparado con la leche fresca y contiene grandes concentraciones de aminoácidos libres.
El yogur búlgaro es una poderosa herramienta biológica para fortalecer la salud humana. Estamos convencidos de que la producción de yogur búlgaro debe estar fabricado de acuerdo con las normas de la más alta calidad y bajo estrictas directrices tecnológicas, higiénicas y microbiológicas.